Pot’s On!: el roguelite gratis donde la olla es el inventario
Pot’s On! es un juego gratis para PC que se ha ganado la atención en Steam con una premisa difícil de colocar: un mago que fracasa al enfrentarse a una bruja y despierta convertido en una olla de cocina. Detrás está NotDailyBuildStudio, un equipo indie surcoreano.
La ficha de Pot’s On! lo define como auto-battler roguelite de construcción de inventario. El recipiente no es solo una broma visual: es la mochila, el tablero y el arma. Ahí dentro se apilan los materiales que sueltan los monstruos, y de cómo se coloquen depende el resultado de cada pelea.

De mago a olla: así arranca la historia
El protagonista viajaba con su grupo de aventureros para dar caza a una bruja. La misión sale mal y, cuando vuelve en sí, está en una cocina que no reconoce. A su lado, un cucharón parlante le explica lo ocurrido: la bruja le ha robado el cuerpo y lo ha convertido en un utensilio de cocina.
La única vía de vuelta pasa por ascender la torre donde ella espera. El detalle que sostiene la mecánica es que, incluso en esa forma, conserva la magia. Puede combatir usando los materiales que arranca a los monstruos, así que el ridículo inicial se convierte en herramienta de progresión.

Pot’s On! y el inventario de más de 100 materiales
El bucle de Pot’s On! es sencillo de explicar y complicado de dominar. Se recogen ingredientes, se meten en el espacio limitado de la olla y se pelea de forma automática. La biblioteca de objetos supera los cien tipos, cada uno con su rareza, su tamaño y sus atributos.
La clave está en la posición. Qué objeto entra, dónde se ubica y junto a qué otros determina si la partida avanza o termina. Juntar lo más raro no basta: las afinidades de atributo entre materiales pesan tanto o más que la etiqueta de rareza, y una sinergia mal montada deja huecos que la olla no perdona.


Como en todo roguelite, en Pot’s On! los materiales llegan de forma aleatoria en cada intento. Toca leer lo que hay, deducir la mejor combinación posible y armar una build propia antes de que el siguiente piso apriete. El combate se resuelve solo; la decisión está antes.
El sistema se entiende mejor en movimiento.
Chicas monstruo, tiendas y piedras mágicas
La torre de Pot’s On! no está habitada solo por enemigos genéricos. Entre piso y piso aparecen chicas monstruo descritas como llamativamente sexys, y de ellas salen dinero y materiales con los que engordar la olla. Una de ellas suelta esta línea en el juego:

«Puede que tú puedas satisfacerme ♪ Te estaré esperando con ganas ~♥» — una de las chicas monstruo de la torre (texto del juego).

En Pot’s On!, cada piso cuenta además con una tienda para reforzar la build, y el reroll entra en la ecuación: si no aparece lo que se busca, se puede insistir. Es la parte que separa una partida decente de otra que se desmorona por no haber previsto la composición.


Los intentos repetidos dejan piedras mágicas, un recurso que sube el suelo del jugador de forma permanente y permite aspirar a pisos más altos conforme se acumulan. La progresión avanza por dos vías: la habilidad para construir dentro de la olla y la mejora que queda fuera de la partida.

Conviene aclarar algo para quien llegue buscando otra cosa: el título está clasificado para todos los públicos. La estética de chicas monstruo es evidente y el guion juega con ese tono, pero no hay contenido +18 confirmado en la ficha.

Ficha, fecha de lanzamiento y recepción

- Desarrollo: NotDailyBuildStudio
- Distribución: Jungle Game Lab
- Plataforma: PC (Steam)
- Precio: gratis
- Lanzamiento: 31 de julio de 2026
- Voces: no · Animación: sí
En Steam, Pot’s On! acumula valoraciones muy positivas pese a no costar nada. Ese respaldo en forma de reseñas es lo que ha puesto al título en el radar de la escena indie.

Lo que viene después de Pot’s On!
NotDailyBuildStudio no se queda quieto. El equipo trabaja en un juego de estrategia con chicas hermosas que toma los conceptos vistos aquí y lleva más lejos la idea de pensar la colocación y las combinaciones como eje táctico.
No hay título, fecha ni plataformas anunciadas para ese proyecto, así que toca esperar. Lo que sí queda claro es que la fórmula de la olla no era un experimento aislado.

¿Merece Pot’s On! un hueco en tu biblioteca solo por su sistema de colocación, o el envoltorio de ollas y chicas monstruo es lo que termina de convencerte?